martes, 31 de enero de 2012

Alimentacion Para Perros

La alimentación, base de una vida sana para un perro

Uno de los elementos de mayor importancia para una vida sana es la alimentación. Sin embargo, no siempre estamos conscientes de la influencia que tiene este factor sobre una amplia variedad de aspectos de la vida de nuestro perro. Es por ello que a continuación te presentamos una breve guía, dividida en siete simples puntos, que recorre las ideas y prácticas más comunes en torno a la alimentación, con sus respectivas sugerencias y explicaciones. Además, también te ofrecemos los tips más importantes sobre la alimentación y su relación con la edad de tu mascota; los mitos y realidades de los alimentos comerciales y una serie de recomendaciones y advertencias sobre los alimentos que pueden ser dañinos para los perros. Todo ello, con la idea de que tu amiguito goce de una vida sana y feliz. 

SIETE PUNTOS SOBRE LA ALIMENTACION DE TU PERRO

Si quieres que tu perro te adore, recuerda que el amor entra por la panza. Una buena alimentación se transparenta en la condición física de tu perro: el pelo brilla y toma un color más firme, la piel conserva su elasticidad y tu perro se ve contento, vigoroso y activo. Además, se mantendrá sano, y si llegara a sufrir alguna enfermedad su recuperación será más rápida. Recuerda, una alimentación adecuada conserva una vida feliz. Y tu perro te adorará por ello.
El sabe lo que quiere: cada perro come lo que necesita. Los perros son como la gente: cada uno es un individuo con características, preferencias y necesidades particulares. Aunque tengas dos perros de la misma edad, raza y sexo, éstos pueden tener diferentes costumbres y actividades y, por tanto, distintos hábitos o requerimientos nutricionales. Tal vez uno de ellos coma más rápido que el otro y debas alimentarlos en lugares separados, o que uno se la pase corriendo todo el día y jugueteando por el jardín y requiera más energía. Considera las características propias de tu perro cuando definas su dieta. En verdad, no hay dos perros idénticos. La observación, el sentido común y el buen consejo del veterinario te serán de gran ayuda.
No sólo de carne vive tu perro. Pensar que los perros comen solamente carne es un mito: ningún perro es cien por ciento carnívoro. Si te fijas bien, verás que a tu perro le gustan otras cosas; necesita una dieta balanceada que incluya verduras y cereales además de carne. Puedes darle carne magra de res, pollo o vísceras bien cocidas y proporcionarle también un guiso de arroz con verduras, todo ello sin más condimento que una pizca de sal. Con la carne cruda hay que tener cuidado, porque contiene bacterias y parásitos que pueden perjudicar su salud.


¡Cuidado! Tu perro no debe comer cualquier cosa. Los sobrantes de la carnicería, en su mayoría pellejos, huesos y cartílagos, tienen un bajo aporte nutricional y mucha grasa; además, en exceso provocan estreñimiento o diarrea. Puedes hacer feliz a tu mascota con huesos redondos de res, como los de rodilla y cadera, o con trozos de huesos largos como el tuétano, que no se astillan, le sirven de juguete y le limpian y fortalecen los dientes.
Una opción práctica para una alimentación balanceada. La mejor elección para que alimentes a tu perro es que compres alimento comercial, porque está balanceado y existe en el mercado una gran variedad de opciones, diferentes marcas y fórmulas para las distintas etapas y actividades de cada perro. Además, son muy prácticos: los encuentras en cualquier tienda, los almacenas con facilidad en casa, y sólo tienes que servir la cantidad adecuada para tu mascota. Esta opción resulta más rentable que elaborar día a día la comida de tu mascota. Sin embargo, si tienes la disposición, el tiempo y los recursos necesarios averigua con tu perro si prefiere la sopa tradicional. Te asombrará que a tu perro le guste tu espagueti favorito.
Nada de probaditas. Tú puedes ser la causa principal de que tu mascota tenga una alimentación mala y desordenada. ¿Quién puede resistir a esos ojos de yo no fui, de dame una probadita, como si jamás le dieras de comer? Terminamos ofreciéndole un pedacito, casi siempre por pura culpa, y nos consolamos inocentemente pensando cosas como qué tanto es tantito. Pero, ¿cuántas veces se puede repetir esto al día? Es posible que más de cuatro veces, y que esas probaditas acaben convirtiéndose en una buena ración que afectará su horario de comidas y su digestión, provocándole gases, excremento fétido, y estreñimiento o diarrea, además de mal aliento y dientes con sarro y caries. Por su bien –y el tuyo– no le des a tu perro dulces ni compartas tu comida con él, pues además, tu amigo corre el riesgo de volverse obeso y que lo afecten enfermedades cardiovasculares graves.
¿Cuántas veces al día lo debo alimentar? La frecuencia de la alimentación diaria de tu perro varía de acuerdo a su edad:






— De uno a tres meses de edad, tu cachorro debe comer por lo menos cuatro veces al día.
— De cuatro a siete meses de edad, debe comer tres veces al día.
— De ocho meses de edad en adelante, debe comer dos veces al día.
…ni más, ni uno menos...

 De cachorrito a abuelo: los requerimientos nutricionales de tu perro

Los nutrientes contenidos en la alimentación de tu perro se dividen en cuatro grupos: grasas y carbohidratos, proteínas, minerales y vitaminas; cada uno de ellos aporta algo distinto para el mantenimiento de la salud. Para que tengas una idea, a continuación te presentamos una breve descripción de cada grupo.




Grasas y carbohidratos. Aportan energía y calorías para su trabajo muscular. Los carbohidratos contienen principalmente el almidón que se encuentra en los cereales, pero para que éste pueda ser digerido y aprovechado por el organismo debe ofrecerse cocido —arroz, avena, etcétera. Las grasas pueden ser de origen animal o vegetal, como por ejemplo el aceite de olivo, la mantequilla, el aceite de germen de trigo, o el tocino.
Proteínas. Su función principal es aportar los aminoácidos esenciales para que tu perro construya las células de los músculos y de los órganos, factor de gran importancia especialmente durante la etapa de crecimiento, y para que tu perro cuente con las condiciones necesarias para ser un animal fuerte. Las proteínas están presentes en la carne, la leche, el pescado, el queso, el huevo y las leguminosas.
Minerales. Son esenciales para la constitución de los tejidos de su cuerpo y su esqueleto, especialmente si todavía es un cachorro. Éstos se encuentran en la harina de hueso, la leche, el queso, el pescado y los vegetales. Algunos minerales que necesita tu perro son el calcio, el fósforo, el sodio, el cloro, el potasio, el hierro, el cobre y el magnesio, entre otros.
Vitaminas. Son esenciales para el crecimiento de los cachorros y para el bienestar general del perro independientemente de su edad, porque refuerzan un sinnúmero de procesos biológicos, como por ejemplo, la fijación de calcio por efecto de la vitamina D. Se encuentran en el hígado, los aceites vegetales y animales, los gérmenes, la leche y el huevo. Se distinguen, como en los humanos, por letras: A, D, E, K, B1, B2, ácido pantoténico, ácido nicotínico, ácido fólico, B6, biotina, B12, colina, y ácido ascórbico.

Empezando por el principio: cómo alimentar a tu cachorro. Lo mejor es seguir a la naturaleza. Es muy importante que apenas nazca tu cachorro, mame inmediatamente el calostro de su mamá, porque le aportará las defensas y los nutrientes que va a necesitar en las primeras semanas de su vida. Te recomendamos que lo destetes después de los dos meses de vida.
Si lamentablemente la mamá muere o, por alguna razón, deja de producir leche, tu cachorro se sentirá estresado y quedará propenso a perder peso y a enfermarse. En este caso va a necesitar de tu cariño y tu paciencia, y de una solución para terminar su etapa de lactación: puedes comprar leche de perra en polvo o, a falta de ésta, hacer un preparado con un vaso de leche entera de vaca, una yema de huevo, una cucharada de miel de abeja y un poco de grenetina natural. Dásela en una mamila o enséñalo a que la beba de un plato. Después del mes y medio de edad puedes sustituir paulatinamente el preparado o la leche de perra en polvo por alimento comercial para cachorro.
Como todos los cachorros, el tuyo crecerá muy rápidamente durante los primeros semanas de vida: imagínate, debe duplicar su peso en poco tiempo; por ello su dieta debe ser más concentrada en nutrientes. Durante las primeras semanas después del destete tienes que ser muy cuidadoso con lo que le des de comer y alimentarlo por lo menos cuatro veces al día. Te recomendamos que le ofrezcas alimento comercial para cachorros, porque tiene la concentración adecuada de nutrientes. Conforme tu cachorro crece, sus necesidades nutricionales van disminuyendo en igual medida que la cantidad de alimento, por lo que deberás reducir gradualmente las veces que le das de comer, hasta llegar a dos o incluso una sola al día, a partir de los seis meses de edad. Ten cuidado de no darle demasiado alimento, pues se puede poner obeso. Un buen consejo para ello es que no le dejes el plato con la comida: es mejor que se lo retires 15 minutos después de habérselo ofrecido, evitando que se atragante y sienta malestar.
Alimentación para la vida: la etapa de crecimiento y la edad adulta.Al iniciar su crecimiento, tu perro empezará a comer menos, lo que no quiere decir que disminuya la calidad de su dieta sino que ésta sufre modificaciones importantes. En esta etapa es básico que lo ejercites para evitar la obesidad, fortalecer sus músculos y huesos y alcanzar un desarrollo óptimo. Además, es aquí en donde va a llegar a la madurez sexual, y si quieres destinarlo a la reproducción, es importante llenar sus requerimientos nutricionales con la alimentación adecuada, antes de cruzarlo. Un perro bien alimentado es un perro guapo.

Es importante que establezcas bien el horario de alimentación y selecciones la cantidad y calidad del alimento de acuerdo a la actividad que realice tu mascota. Establecer un horario de comida ayuda a determinar los tiempos en que él o ella defecará u orinará y a formarte una rutina de limpieza del área afectada.
Según estudios realizados, y de conformidad con prácticas de manejo y conservación de mascotas, el alimento comercial es lo más adecuado. Existen en el mercado alimentos especiales para esta etapa, con los nutrientes necesarios y con fórmulas variadas para cada tipo de actividad.
Por una tercera edad feliz. Al llegar a la etapa en la que se puede considerar al perro un abuelito —de los 8 años en adelante— debes tomar consideraciones especiales: tu mascota no podrá llevar a cabo las mismas actividades de antes, al menos al mismo ritmo, y es posible que comience a tener dificultades para aprovechar correctamente los alimentos que consume a diario. Conclusión: debes variar su dieta.
Por ejemplo, con la baja en la actividad física pueden aparecer problemas de eliminación de grasas e incluso obesidad. Lo recomendable, entonces, es que aumentes la cantidad de fibra de su dieta, agregando más verduras y cereales —con lo que de paso le ayudas a combatir el extreñimiento— y disminuyas a cero la comida chatarra y los dulces.
Piensa también en proporcionarle alimentos más suaves, porque es generalmente en esta etapa en la que se comienzan a perder los dientes.
Una vez más, ahora para este caso, lo más fácil y recomendable es comprar un alimento comercial para perros viejos que esté al alcance de tu economía, o consultar a un médico veterinario para elaborar una dieta blanda casera que sea adecuada a tu perro.